Por LUIS ERNESTO GARCÍA

Mi nombre es Luis García, nací en Brownsville, Texas el Febrero 15 de 1982.  He vivido en la frontera desde pequeño. Estoy estudiando Gestión financiera corporativa en la Universidad de St. Mary’s en San Antonio, Texas.  Estoy en mi tercer año de universidad.  Mis metas son ingresar a una de las escuelas de leyes en Estados Unidos y ser abogado.

 

Luis García nasceu em Brownsville, Texas, em 1982. Morou nesta cidade fronteiriça até vir estudar em San Antonio, na Universidade de St. Mary’s. Está no terceiro ano da faculdade, cursando Gestão Financeira Corporativa, e pretende estudar Direito após concluir a graduação

 

La Frontera Mexicana y Americana:

una fusión de cultura

 

Despertar a la historia significa adquirir conciencia de nuestra singularidad.

Octavio Paz - El laberinto de la soledad

 

Fronteira: México/Estados UnidosLa frontera de Brownsville, Texas y Matamoros, Tamaulipas es una de varias fronteras de los dos países de México y Estados Unidos. El vivir en una frontera es un contraste de culturas, actitudes, gobiernos, economía, y diferentes percepciones de la vida. Es también un constante tomar conciencia que mexicanos que viven en fronteras tanto mexicanos americanos y mexicanos inmigrados son grupos que merecen nuestra atención por saber descifrar su identidad. Especialmente los mexicanos americanos constituyen un grupo que es difícil identificarse por la fusión de ambas culturas que suelen absorber. Se revelan problemas, ventajas, desventajas, diferencias,  e interacción entre ambos grupos.

Analizaremos la discriminación que existe entre los mexicanos y mexicanos americanos por varias diferencias entre los dos. Las diferencias culturales entre ambos grupos se evidencian mediante la unión y la separación de los dos grupos. La interacción económica de los países tiene un impacto impresionante en como se relacionan las dos hermanas ciudades, Brownsville y Matamoros. Por último daremos consideración a la identidad de los mexicanos americanos en como se fusionan en ambas culturas, la mexicana y la americana.

Discriminación en la frontera: mexicanos y mexicanos americanos

Un problema que surge en la frontera y especialmente en todo los Estados Unidos es la discriminación de los mexicanos americanos hacia los indocumentados recién llegados de México. Una investigación por los profesores Nestor Rodríguez y Rogelio T. Núñez de la Universidad de Texas indica que se encuentra un vació entre las relaciones de estos dos grupos.  Las razones que los investigadores dan explican que son evidentemente por sus diferencias sociales, económicas, y culturales. Estas diferencias muestran lo separado que están lo uno del otro. Los dos grupos funcionan de diferentes maneras que estimulan ese hueco en sus relaciones interpersonales.

En sus investigaciones Rodríguez y Núñez dieron a conocer que las relaciones entre mexicanos americanos de bajos recursos e indocumentados están en conflicto, ya que  se encuentra un idealismo de superioridad de los mexicanos americanos hacia los indocumentados. La actitud se expresa a través de términos como “pobrecitos,” o “mojados,” incluso hasta la etiqueta de “pinches mojados” es usada aún con odio y amargura. Llegan a opinar que su habla, vestimenta, y comportamiento violan su legado mexicano. Los mexicanos americanos ven a los indocumentados como trabajadores que están dispuestos a ejecutar trabajos que son peligrosos y difíciles. Observan a los indocumentados como personas que no portan sus derechos humanos en los Estados Unidos.  Una tercera percepción es que los mexicanos indocumentados reciben consideración más preferible en los servicios sociales que los mexicanos americanos.

Esta última discriminación es muy común, dependiendo de la situación económica de los mexicanos americanos. Este modo de vista es muy fuerte en la frontera, principalmente porque la frontera es la puerta o puente hacia los Estados Unidos. La persona pobre, de clase media, y la rica que ya se encuentran en los EEUU opinan que los indocumentados obtienen beneficios que aún ellos no pueden obtener. Razones de trabajo, ganancias, y propiedades hacen que las personas que ya están establecidas en los Estados Unidos, aún las de origen mexicano, no reciban estos mismos beneficios. Comentarios de personas de personas viviendo en esta frontera de Brownsville y Matamoros es muy audaz y fuerte en discriminar hacia el indocumentado o residente sin papeles regulares. Se da la opinión muy que los indocumentados nos están robando nuestros beneficios y dinero que nosotros conseguimos con nuestro trabajo. Es también el caso que  el residente que obtuvo su ciudadanía de Estados Unidos separa a los indocumentados como inferiores. Esta queja no es muy articulada y lo más probable es que el mexicano americano confunda los beneficios recibidos por los refugiados a través de los subsidios del estado para los que se encuentran en esta situación.

Al otro lado de la moneda, los indocumentados tienen actitudes negativas contra los mexicanos americanos, a quienes ellos se refieren como trabajadores que no son muy útiles ni buenos trabajadores. Los mexicanos americanos de clase social pobre son llamados a veces “débiles,” “flojos.”

A pesar de la desafortunada existencia de tales actitudes de miembros de un grupo hacia los del otro, es esencial reconocer que este modo de pensar se basa en el status económico, no en las habilidades de los miembros del otro grupo. En México es de costumbre darle la oportunidad a jovencitos de aprender, especialmente en áreas rurales, en que ellos son empleados en trabajos de construcción, rancho, y artesanía. Es un hecho por evidencia que los conocimientos de indocumentados o mexicanos son muy competentes al del mexicano americano. 

Otra actitud que tienes los indocumentados o mexicanos es que ellos están en una mejor condición económica que el mexicano americano. Los indocumentados están concientes que los mexicanos americanos no están haciendo bien como deberían; esta comparación la pueden hacer desde su ponto de vista, bajo el cual sus únicos problemas están basados en el hecho que ellos son  indocumentados y no tienen el total control del ingles. El indocumentado y mexicano americano están ligados de una unión que ninguna barrera, río, o país puede destruir: ambos vienen de la cultura mexicana. Pero de todas formas sigue existiendo una separación debido a actitudes y comportamiento, evidente en cada grupo o cultura.

Diferencias culturales: mexicano y mexicano americano

La separación más evidente entre el  mexicano americano y el indocumentado o mexicano originario de México son las diferencias culturales en la frontera. Lenguaje es un factor vital que puede unir estos dos grupos pero puede  a la vez separarlos. Mexicanos indocumentados o originalmente de México son monolingües. Al contrario en los mexicanos americanos los cuales son caracterizados por varias formas lingüísticas. Por ejemplo: 1. Español monolingüe; 2. Ingles monolingüe; 3. bilingüe, usando ambos Español o Ingles exclusivamente; 4. bilingüe, usando Español o Ingles dentro del mismo contexto; 5. hablando calo - un dialecto distinto asociado con el dialogo de la calle.

Con esta complejidad se le ha hecho difícil al mexicano tener una conversación con un mexicano americano, el cual acaba concluyendo que el último no puede hablar español. En la frontera de Brownsville (E.U.A.) y Matamoros (México) este problema se ha hecho muy notable en jóvenes de escuela y universidad. Jóvenes que vienen de Matamoros a estudiar en Brownsville son discriminados por su manera de hablar el ingles. Brownsville es una ciudad compuesta de una población de más de 139, 000 habitantes de acuerdo con el reporte del censo del año 2000. Al contrario, Matamoros, en el departamento de Tamaulipas, tiene una población de más de 400, 000 habitantes. En mi experiencia personal, en mi niñez las maestras y los estudiantes discriminaban  contra mi inglés y lo de mis familiares que venimos a los Estados Unidos aprender la lengua. Ésta es una barrera interna de los mexicanos americanos, que la usan para discriminar contra el mexicano que desea aprender ingles. El mismo mexicano americano puede ser el obstáculo hacia el mexicano cuando este quiere educarse y superarse.

Otro factor complicado que existe es el uso de vocabulario y expresiones diferentes. Un ejemplo es el que se observa en el trabajo, donde el mexicano usa la palabra “herramientas” pero el mexicano americano usa “fierros.” Similarmente el mexicano usa palabras como “grúa” y “chispas” pero el mexicano americano usa “reca” y “ploques”, que son una adaptación de palabras inglesas al español. 

En experiencia propia para muchos mexicanos que provienen de México pocos llegan a obtener las costumbres de los mexicanos americanos. Estas costumbres pueden ser el lenguaje de “pocho;” es decir, el uso de palabras en ingles pero convertidas al español. Los mexicanos inmigrados prefieren mantener el español “puro,” del cual se orgullan, y esta actitud les impide a los mexicanos americanos de tener una buena relación con ellos.

Las preferencias musicales son aún otra barrera cultural en las relaciones de ambos grupos.  El los hogares mexicanos la música es variada entre mariachi, rock and roll, norteño, tropical, etc. Los mexicanos americanos, especialmente, en Brownsville prefieren música por conjuntos norteños, tejanos, música en inglés con su gran variedad. Esta diferencia tiene que tener un efecto en como fusionan los dos grupos. 

Actitudes de mexicanos pueden reflejar que los mexicanos americanos no son suficiente mexicanos y por supuesto no interpretan la música igual que ellos. Estas diferencias culturales no unen a estos dos grupos y cuando a veces se reúnen y discuten este asunto los resultados no son satisfactorios.

Especialmente en frontera estas diferencias se hacen mas obvias.  La distancia física que separa las dos culturas es un factor, pues solamente a una distancia corta estamos en México o en los Estados Unidos de América. Como en cualquier cultura los grupos se unen a sus propios grupos donde se sienten más a gusto. El mexicano en los Estados Unidos se va a unir con mexicanos para sentirse en casa y estar en contacto con personas que tienen su misma cultura.  El mexicano americano que tiene las dos culturas--la mexicana y la americana – va a tener más relaciones de amistad con mexicanos que tienen sus mismas experiencias y cultura.

La cultura exhibida en lenguaje, religión, cocina, o música tiene un papel singular en las relaciones entre el mexicano americano y mexicano. No hay duda que sirven para unir los dos grupos pero a la vez pueden distinguir y separar los dos grupos.

Interacción económica

La interdependencia creada por las fronteras en generaciones recientes es muy visible entre la frontera de los Estados Unidos y México. El cruzado del tráfico en la frontera de Matamoros y Brownsville es muy grande y muchos sectores de la economía en ambos lados son dependientes de actividades extranjeras. En el lado de los Estados Unidos el comercio, bancos, bienes raíces, compañías de acciones, e industrias de trabajo de obra prosperan en la importación de productos, trabajadores, y capital de México.  Al otro lado de la frontera, México obtiene beneficios por maquiladoras financiadas por capital extranjero; además de éstas, hay también los turistas y compradores que vienen de los Estados Unidos; finalmente, no se pueden olvidar los empleos en los Estados Unidos para los trabajadores locales.

Brownsville y Matamoros se constituyen en una frontera que está en constante movimiento de personas y productos de un lado a otro. En un día común las largas líneas de tráfico congestionan los puentes de entrada con las camionetas de maquiladoras, autobuses, coches, bicicletas, y peatones. Como resultado, los centros comerciales en el lado de los Estados Unidos dependen de los clientes mexicanos. En festividades como el día de Pascua y Navidad los estacionamientos en los Estados Unidos están llenos de coches con placas de México. En el centro de Brownsville la mayoría de los clientes son exclusivamente mexicanos y mexicanos americanos, y el español se habla más que ingles. En el lado mexicano los turistas se pueden observar en mercados de artesanías y curiosidades en el centro de Matamoros. Los supermercados en Matamoros son para clientes que la mayoría son mexicanos americanos que pueden comprar artículos de despensa por un precio inferior al de los Estados Unidos.

La interdependencia  provee ventajas y problemas en la frontera, la cual permite que secciones de la población fronteriza invierta en oportunidades que existen en un lado y minimicen en otras secciones las consecuencias negativas que surgen de esta relación asimétrica. Un ejemplo muy visible es que trabajadores de México son atraídos a la posibilidad de tener una mejor vida. Los trabajadores son influidos por la razón de ganar un mejor sueldo en una moneda que es más fuerte que la de su propio país, porque  las condiciones de trabajo y beneficios en los EEUU son mejores que en México. Estos trabajadores se integran en la economía de este país que les da la posibilidad de obtener residencia permanente en los Estados Unidos. Con el tiempo estos trabajadores y sus familias cruzan la frontera para Brownsville donde tendrán una mejor oportunidad de subsistir.

Los empresarios en el lado de los Estados Unidos, actuando en sus propios intereses, han dado la bienvenida a la mano de obra barata mexicana. De esta manera evitan el fuerte sindicato laboral en los Estados Unidos que puede producir problemas para ellos. En el otro lado los empresarios en Matamoros no han podido competir con los sueldos de los Estados Unidos. Esto ha hecho con que trabajadores con habilidades se hayan mudado a Brownsville por un mejor sueldo. Para los empresarios mexicanos ha resultado en un desequilibrio en el número de trabajadores.

Mexicanos americanos en la frontera

Pocos mexicanos americanos en la frontera son descendientes de familias coloniales españolas mexicanas. La mayoría son descendientes de la ola de inmigrantes de México después del estallido de la Revolución Mexicana en 1910. Después de 1940 una gran cantidad inmigrantes fue la causa de una expansión económica  en el suroeste de los Estados Unidos iniciada por la segunda guerra mundial. En Brownsville aproximadamente el 74% son mexicanos, o sea mexicanos americanos o mexicanos con residencia permanente en los Estados Unidos. La proximidad física de México a los Estados Unidos ha representado una seguridad en el mantenimiento de la lengua española y la cultura mexicana. Al mismo tiempo la sociedad americana ha sostenido el uso del ingles mediante la cultura anglosajona. En estudios recientes en las fronteras, más de los tres-cuartos de la población hispana hablaba ingles. Esta circunstancia ha hecho que los mexicanos americanos sean un grupo bilingüe, bicultural, y que mantenga un vínculo con la tierra de sus antepasados, México, a pesar de todas las dificultades de relacionamento con los recién llegados del país de origen de sus abuelos. No importa de qué clase social sea el mexicano americano, este retiene su cultura mixta, que le permite funcionar en varios entornos en la frontera. 

Pero aún entre los mexicanos americanos hay otra subdivisión: entre  ellos está el grupo de los biculturales que viven en el entorno de la frontera dado que tienen cimientos de cultura Mexicana y la larga residencia en Estados Unidos se han americanizados. Los mexicanos americanos biculturales mantienen este grupo por su interacción con otros que tienen sus mismos antecedentes, y también por sus viajes continuos a México como compradores, turistas, o mismo para visitar a familiares. Los mexicanos americanos biculturales que tienen que trabajar sin descanso tienes la desventaja económica de conocer dos lenguajes pero por su limitada oportunidad de tener una educación formal, o por las exigencias de su trabajo constante, no tienes dominio sobre ninguna y esto a veces resulta que no pueden hablar con fluidez ni con mexicanos ni con anglos. En ocasiones el mexicano americano bicultural en esta situación, viviendo en la frontera puede sentir aislamiento, privación material y cultural. Al otro lado de la moneda el bicultural de clase media puede funcionar muy bien porque ha obtenido educación formal y conocimiento de ambas culturas. Estos tienen la opción de enriquecer su estilo de vida como mexicanos americanos y escoger lo mejor que el mundo mexicano y el anglo tienen  que ofrecer.

La mayoría de los mexicanos americanos biculturales toman por sentado el privilegio de ser biculturales y lo aceptan como una función normal de esta región. Se encuentra un sentimiento en la frontera que esta sociedad siempre ha funcionado así por lo cual no hay razón de pensar que va a cambiar. Recientemente en el distrito escolar han instituido programas de educación bilingüe en las escuelas primarias para promover una conciencia multicultural y promover lo residente bicultural en la comunidad mexicana americana. De esta manera pueden informar a los niños de la historia y cultura mexicana.

Conclusión

El ser mexicano americano o mexicano viviendo en la frontera del lado americano puede ser una experiencia enriquecedora si nos dejamos influenciar por ambas culturas. Vivir en la frontera también puede ser causa de discriminación para los dos grupos por razones económicas, culturales, y lingüísticas, las cuales determinan como pueden funcionar los dos como vecinos. Realmente estas diferencias pueden unirnos si es que permitimos tomar conciencia que somos ambos Mexicanos con la misma mentalidad de seguir adelante con nuestra educación, trabajos y familias. Y si ambos trabajamos juntos podemos ser la frontera un mejor lugar para vivir en vez de un lugar lleno de guerras entre narcotraficantes.

La interacción de ambas ciudades es no solo importante, sino inevitable para que las dos puedan perdurar económicamente.  Brownsville y Matamoros se necesitan porque comparten trabajadores, productos, educación, e industria. Si una ciudad disminuye su paso la otra sufrirá económicamente. Es necesario que las dos ciudades sigan trabajando juntas como lo han estado haciendo desde tanto tiempo, y que se siga permitiendo que mexicanos crucen hacia los Estados Unidos con el propósito de trabajar. Y de la misma manera que los ciudadanos de Brownsville se sigan beneficiando de los productos mexicanos y de las ventajas económicas de Matamoros.

La identidad es una parte importante del ser humano, la cual nos hace reconocer quienes somos y donde procedemos. El mexicano americano de frontera se encuentra en una situación donde no puede identificarse solamente como mexicano o solamente con la cultura anglosajona. Por su posición geográfica y también por su cultura híbrida, el mexicano americano no es mexicano y tampoco anglosajón: él es un mestizo de las dos culturas que desea ser aceptado y ser parte de las dos culturas.

Brownsville y Matamoros, las ciudades gemelas, hermanas, ambas son mi hogar, el sitio donde nací y crecí. La experiencia que tuve allí no puede ser comparada a la experiencia de cualquier  otro lugar. Es una frontera que fusiona las dos culturas y hace del ciudadano una persona abierta a pensar de más de una manera y conducir su vida.

 

Clique e cadastre-se para receber os informes mensais da Revista Espaço Acadêmico

Referencias Bibliográficas

Dwyer Augusta. On the Line: Life on the US-Mexican Border. London: Latin America Bureau, 1994.

Garza Rodolfo de la.  Mexican immigrants and Mexican Americans: An Evolving Relation. Austin: Center for Mexican American Studies, 1986.

Martínez Oscar J. Border People. Tucson: The University of Arizona Press, 1994.

Miller Tom. On the Border. New York: The University of Arizona Press, 1989.

Paz Octavio. El laberinto de la soledad. México DF: Fondo de Cultura Económica,1959.

http://www.espacoacademico.com.br - Copyright © 2001-2005 - Todos os direitos reservados